Cuando extrañas tus orígenes

No les voy a mentir, la verdad es que me encanta andar de viaje y explorar el mundo no teniendo del todo un lugar fijo ni establecido. Me considero un nómada. Pero hay una sola cosa de la que no me puedo desprender del todo que es la comida de mi lugar de origen. La comida mexicana puede que no sea la que más me gusta, pero si es la que más extraño cuando estoy fuera de mi país.

Los platillos y las recetas de este país siempre me parecieron muy normales, pero a la hora de estar fuera y querer comer comida mexicana y no encontrarla, es cuando empiezo a desesperarme y querer con todo un pozole, unos tamales, tacos o chiles en nogada.


Creo que esto que me ocurre a mi puede pasarle a todo mundo, la comida de todo el mundo es muy sabrosa, pero nunca habrá como la de tu tierra natal, en mi caso las recetas de comida mexicana pueden volverme loco cuando dejo de comerlas por un par de días. De hecho cada que llego a una nueva ciudad, voy y busco un restorán de comida mexicana para poder ir en caso de nostalgia, aunque en ningún país he encontrado un buen restorán mexicano que se parezca a los de este país.

Quizás es algo que les sucede a todos o quizás solo es una de mis tantas locuras. Puede que a algún mexicano le guste mucho la pizza y cuando sale al extranjero sigue queriendo comer la misma pizza todo el tiempo. Corríjanme si estoy equivocado, pero para mi es así como son las cosas y por eso narro este post sobre mis viajes y la gastronomía que es lo único que me duele de dejar un lugar.

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